Los libros de nuestros viajeros: Le monde pour passager Paris-Kamtchatka, de Marc Mellet
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Estamos con ellos - Marc Mellet


"Marc no es realmente un solitario: le gusta la buena compañía, pero cuando la escoge él. Marc es también un fotógrafo sin igual, y nos ha deleitado con unos paisajes y unos primeros planos inéditos imposibles de olvidar. Es un ser muy especial a quien no le gusta viajar pasando desapercibido, prueba de ello es su vehículo. Nos gusta este aspecto tan suyo que lo hace único. Marc necesita un vehículo fiable para llegar hasta el final de sus viajes, y aquí es donde nosotros entramos en acción..."


De actualidad


Foto Viajes 4x4 - Marc Mellet - Paris-Kamtchatka

"Hace ya dos meses que hemos salido hacia Magadan en Rusia, un viaje de un año. Si el bolsillo lo permite llegaremos finalmente a la Península de Kamtchatka. Se ha vuelto a hacer el coche íntegramente, gracias a los recambios de Euro4x4parts. He aquí una foto de Croacia. Ahora estamos en Grecia, en Salónica." (octubre 2012)

Foto Viaje 4x4 - Marc Mellet 2012Foto Viaje 4x4 - Marc Mellet 2012
Foto Viaje 4x4 - Marc Mellet 2012

En los confines de Asia y de Europa, está Turquía

"Nuestros primero kilómetros en Turquía nos siguen uniendo al continente europeo, pero Oriente ya asoma."


Foto Viajes 4x4 - Marc Mellet 2013

La etapa de Estambul no es realmente turística, es más que nada la ocasión de ocuparse del vehículo y realizar nuestros trámites de visado. En efecto, hemos decidido ir haciéndolos a medida que los vayamos necesitando. Comienza la carrera en las embajadas de las dictaduras de los países ex soviéticos.

La nieve empieza a aparecer sobre las montañas alrededor de Ankara e incluso en la ciudad. En cuanto nos dan nuestros visados, salimos hacia la Capadocia. Ya no hay nieve pero sí hace mucho frío. Vamos hacia Anatolia, al sureste de Turquía. Hemos decidido pasar la Nochebuena en la cima del monte Nemrut Dag.

Tras esto, nos vamos hacia el noreste del país, con la nieve de compañera. Paramos en Ani, un pueblo medieval situado en la ruta de la seda, separado de Armenia por una profunda garganta. Un kilómetro antes de llegar, el Isbamobile se queda atascado en la nieve. Sacamos el cabrestante trasero, lo anclamos a un poste que hay en la carretera rezando para que aguante las cuatro toneladas. Su eficacia es diabólica y salimos con relativa rapidez de la zanja. Estamos a 25º bajo cero fuera, y dentro del coche a 15º bajo cero. Menos mal que nuestros sacos de dormir son muy calentitos, logramos escribir tiritando 2013 sobre la escarcha que tapa la burbuja dentro del Isbamobile. ¡Os deseamos un estupendo y muy caluroso año 2013!

(fuente: lemondepourpassager.fr)

Foto Viajes 4x4 - Marc Mellet 2013

El Isbamobil en el Cáucaso...

Foto Viaje Marc Mellet y el Isbamobil en el CáucasoFoto Viaje Marc Mellet y el Isbamobil en el Cáucaso

Azerbaiyán

Los primeros días los reservamos para descubrir el norte de Azerbaiyán, antes de ir a Bakú a coger el ferry que nos llevaría a Kazajistán. Después nos adentramos en la estepa kazaka. La carretera que lleva hasta la ciudad de Beyneu es una auténtica pesadilla. La pista está completamente helada, llena de barro y de nieve, y con unos baches muy profundos. Las condiciones se degradan cada vez más, y cuesta mucho controlar los derrapes del vehículo. De repente, patinazo y empezamos a dar vueltas descontroladamente. ¡En dos segundos todo gira! El coche se engancha por la parte trasera y se gira sobre su flanco derecho. Esta situación inspira a Marc, y el resultado de dicha inspiración es esta hermosa frase: "El viaje empieza cuando estamos preparados para replantearnos todas nuestras certezas, incluida la de admitir la repentina verticalidad del horizonte."


Foto Viaje Marc Mellet - estepa Kazakh


Kirguistán

Nuestro visado Uzbeko válido por un mes se está acabando y tenemos que irnos al Kirguistán. Pasamos la frontera en un tiempo récord, diez minutos. Hay que cruzar toda una cadena de montañas, con algunos puertos de tres mil quinientos metros. Hay montículos de nieve de dos metros que bloquean casi todo el ancho de la carretera. Pero no hay de otra, hay que cruzar.

Tras bajar casi rodando cuatrocientos metros de desnivel, un enorme nevero ralentiza nuestra caída. El coche queda bloqueado por la nieve y ya no podemos avanzar. Muertos de risa, salimos con la pala, planchas de arena y el gato hi-lift para poder salir de ahí. Tras dos días, apenas habíamos avanzado quince metros (…) Llevamos cuatro días atrapados en este valle y apenas hemos recorrido ochocientos metros. Nos hemos quedado hundidos en la nieve un montón de veces, y una en el barro. Al final conseguimos llegar casi de noche a la ciudad de Kazarman. Allí desilusión final, la gente del pueblo nos informa que hay que cruzar un puerto de unos cuatro mil metros y que, obviamente, está cerrado. No tenemos tiempo de dar ese rodeo.

¡Y así es como queriendo ir a Tajikistan, nunca conseguimos llegar a ese país! (junio 2013).

(fuente: lemondepourpassager.fr)

Foto Viaje Marc Mellet - KirghizistanFoto Viaje Marc Mellet - Kirghizistan
Foto Viaje Marc Mellet - Kirghizistan


Mongolia

"Y por fin un día: ¡Mongolia a la vista! Enseguida empezamos a ver yurtas por todas partes, animales, y hermosos paisajes en la inmensidad. Los nómadas son guapos, con sus tradicionales dells cabalgando sobre sus caballos. En cuanto a las pistas que queráis seguir, hay que fiarse de los nómadas. ¡Si os dicen que no hay carretera, es que realmente no la hay!

Ser tenaz puede ser una cualidad, ¡ser terco no tanto! Así que nos empeñamos en seguir, sí o sí, una pista, a pesar de que los mongoles nos avisaron que "Barqo! barqo! (¡no hay! ¡no hay!)".

Y en efecto, rápidamente ya no hay pista, pero aún así nos seguimos empeñando. Fuimos navegando siguiendo rumbos en la montaña. Plantamos un vivac en un lugar despejado antes de seguir al día siguiente muy temprano, a tope. Una fuerte bajada, llena de piedras, nos llevó hasta un río. "¿Seguimos? ¡Pues claro que seguimos!"
Tuvimos que construir una carretera con guijarros para poder franquear algunas de las rocas. Fuimos pasando milímetro a milímetro. Y de repente, "barqo !" ya no podíamos pasar.

Al final, se impuso la razón, aunque tardó, es cierto. Por lógica, acabamos volviendo a pasar, subiendo, por zonas imposibles. ¡Gracias al cabrestante! (agosto 2013)"

(fuente: lemondepourpassager.fr)

Foto Viaje Marc Mellet - MongoliaFoto Viaje Marc Mellet - Mongolia
Foto Viaje Marc Mellet - MongoliaFoto Viaje Marc Mellet - Mongolia



¿Falta mucho para llegar a Kamtchatka?

"Tras pasar tres meses en Mongolia, haber hecho una revisión completa del coche y tener todos los visados al día, estamos listos para irnos a Kamtchatka. La primera etapa para alcanzar nuestro destino consiste en recorrer unos cuatro mil kilómetros hasta llegar al puerto de Vladivostok. Terminal del transiberiano.

Tras haber roto el alternador y la bomba de inyección conseguimos, a pesar de todo, llegar hasta Vladivostok. Para rematar el tema, se nos rompe un manguito de freno en un paso de peatones. Aunque tengamos que cargar con el coche a cuestas, no nos damos por vencidos, iremos hasta Kamtchatka.

Por fin estamos a bordo del portacontenedores, con destino a Petropavlosk. Son apenas cinco días de travesía. El mar está cada vez más agitado, y el capitán decide quedarse a resguardo en una bahía al sur de las Islas Sakhalinas. Uno de los tifones más fuertes de los últimos diez años está arrasando la zona. Las olas alcanzan una altura de más de diez metros.

Los cinco días de travesía se convierten pronto en quince a bordo del barco. ¡Y por fin, una mañana muy temprano, divisamos Kamtchatka! El "Isbamobile" apoya su primera rueda sobre suelo de Kamtchatka. ¡Está nevando, nos hemos perdido el otoño de aquí, pero no importa, ya estamos! Empieza un mes de aventuras sobre esta península tan deseada."

(fuente: lemondepourpassager.fr)

Foto Viaje Marc Mellet - KamtchatkaFoto Viaje Marc Mellet - Kamtchatka
Foto Viaje Marc Mellet - Kamtchatka



Kamtchatka, un subidón de adrenalina

"Han sido muchas aventuras y también algún que otro berenjenal para llegar hasta aquí. Somos los primeros extranjeros en pisar con nuestras ruedas el suelo del Kamtchatka. A partir de ahora, la aventura queda atrás y empezamos a rozar los límites del extremo e incluso de la leyenda.

Al llegar a Petropavlovsk Kamtchatsky, pudimos comprobar que el tamaño de los 4X4 con los que nos cruzamos es más que impresionante. Son auténticos monstruos con unas ruedas de más de un metro de diámetro. ¿Cómo nos las vamos a apañar con nuestras ruedecitas de 80 centímetros? ¿Somos unos locos inconscientes, o nos pasamos de optimistas? No hay quien se lance sobre las pistas del Kamtchatka sin tener un poco de todo esto a la vez. Pero no penséis que no hemos estudiado y medido todos los riesgos, además conocemos perfectamente las capacidades del Isbamobile, así como las nuestras.

Para ir entrando en materia, nos adentramos en las carreteras del país y decidimos ir a por los volcanes Tobalchik y Kliouchevskoy. Salimos desde el nivel del mar y llegamos a 1.500 metros de altura.

A partir de ahí, la pista es cada vez más difícil. Nuestro camino se convierte en una auténtica pista de obstáculos. Estamos completamente solos. A tan solo diez kilómetros de nuestro objetivo, un río totalmente desbocado nos cierra el camino. El día se acaba, estamos agotados y ante nosotros tenemos una subida alucinante, llena de baches y de barro, muy inclinada. El Isbamobile coge impulso, se lanza, y empieza a inclinarse cada vez más, peligrosamente. ¡En apenas un segundo, todo vuelca, sobre todo el vehículo! El Isbamobile yace sobre el costado izquierdo. Es una catástrofe.

El pueblo más cercano se encuentra a unos cuarenta kilómetros a vista de pájaro. No tenemos ni una sola oportunidad de cruzarnos con otro coche. Estamos completamente solos. Marc asegura el vehículo gracias al cabrestante para que no baje rodando cuesta abajo. Gracias a las luces frontales, plantamos la tienda en la turba. Hay muchas huellas de osos. Al día siguiente, al alba, solo podemos contar con los cabrestantes para salir de ahí, lo malo es que solo podemos hacer una intentona. La reserva de batería es muy floja ya que no podemos arrancar el motor. Con la ayuda de los dos cabrestantes, delantero y trasero, y de todas las eslingas que tenemos, intentamos lo imposible. Conteniendo el aliento, miramos angustiados como el vehículo se va levantando, poco a poco, gracias al cabrestante delantero. ¡Hecho! El cabrestante trasero se ha bloqueado, así que no podemos, bajo ningún concepto, volver a volcar. Además el cabrestante delantero está dañado y nuestras eslingas se han congelado.

Aún no somos conscientes de lo que acabamos de superar. Hemos salido airosos de un tremendo berenjenal, y ha sido uno de los momentos más duros de todo el viaje. Hemos pasado un mes en el Kamtchatka. El objetivo del viaje se ha transformado en una aventura única. Cuesta mucho pasar página tras todo lo vivido aquí."

(fuente : lemondepourpassager.fr)

Foto Viaje Marc Mellet - Kamtchatka
Foto Viaje Marc Mellet - KamtchatkaFoto Viaje Marc Mellet - Kamtchatka
Foto Viaje Marc Mellet - KamtchatkaFoto Viaje Marc Mellet - Kamtchatka
Foto Viaje Marc Mellet - Kamtchatka


El lago Baïkal

Foto Viaje Marc Mellet - Lago Baïkal
Foto Viaje Marc Mellet - Lago BaïkalFoto Viaje Marc Mellet - Lago Baïkal
Foto Viaje Marc Mellet - Lago BaïkalFoto Viaje Marc Mellet - Lago Baïkal
Foto Viaje Marc Mellet - Lago BaïkalFoto Viaje Marc Mellet - Lago Baïkal
Foto Viaje Marc Mellet - Lago Baïkal



"Le Monde pour Passager" El Mundo de pasajero: París - Kamtchatka



Prólogo de Charlie Buffet

Unas 500 fotos en color

Formato 29 x 22,5 cm (paisaje)

224 páginas, 25 de las cuales son páginas prácticas para realizar el mismo viaje

Bilingüe francés-inglés

Precio: 40 euros
+ Gastos de envío:
Francia y Europa: 5€
Ultramar: 9€
Otros destinos: 11€




"Le Monde pour Passager" El Mundo de pasajero- EL PROYECTO

París-Kamtchatka

La crisis de los treinta ofrece a veces maravillosos impulsos.

Y gracias a esta etapa ineludible, Marc Mellet tomó un día la gran decisión: irse solo en coche hasta lo más recóndito de Siberia oriental, una zona del fin del mundo muy conocida por sus latas de cangrejos: Kamtchatka.

Una aventura insólita: 50 000 km recorridos en 14 meses y cruzando 20 países.

De los 40ºC del desierto iraní hasta las inmaculadas extensiones de nieve de Rusia recorridas en pleno invierno a 45º bajo cero, Marc se ha cruzado con hombres y mujeres de apasionadas, divertidas o tiernas miradas. Les ha invitado a unirse a él para recorrer un trecho del camino, "juntos", cuestión de darse un tiempo para tener un auténtico encuentro. De hecho, si ha querido marcharse él solo, es para poder conocer mejor al prójimo. Al final, Marc dio dos vueltas de campana en Magadan sin poder llegar nunca a Kamtchatka. Su Isbamobile, un viejo Land Cruiser de 20 años, pudo ser reparado en Mongolia. Esto dio pie a nuevos encuentros, aún más bellos...

"Nuestro planeta tierra es demasiado redondo y demasiado pequeño como para no intentar dar la vuelta... "

Antes de ser el libro que cualquier enamorado de los grandes espacios debería tener sobre su mesilla de noche, "Le Monde pour Passager" (El mundo de pasajero) es un concepto de viaje que se basa en los encuentros y en el descubrimiento.

"Marcharse solo para no estar solo nunca..."

Al marcharse solo a bordo de su Isbamobile, Marc invita a la gente con la que se cruza a convertirse en sus pasajeros, y por lo tanto en actores de su proyecto. El descubrimiento ya no lo realiza en solitario, sino a través de los ojos de sus acompañantes, compañeros de un día o de una semana.

El objetivo inicial era alcanzar la Península de Kamtchatka, en lo más recóndito del Este de Rusia, bajo el Estrecho de Bering, para realizar un reportaje fotográfico.

En poco tiempo el estilo del viaje se impondrá a la realización del reportaje final:

"Sólo cuenta el camino..."


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